Autos de apelación que presenta Diego Esteban de Berrocal, en nombre de Francisca de Castro y Victoria Cardosa, vecinas de la ciudad de Huamanga, contra un auto proveído por el deán de dicha diócesis, en que declaró tocar y pertenecer el conocimiento de la causa que se pretende seguir contra las susodichas por el convento de Santo Domingo de esa ciudad, sobre el derecho a unas fincas a dicho deán y cabildo y no a la justicia secular, que era donde pretendían seguir la causa las apelantes.
Autos de apelación que presenta el licenciado don Juan Flores de Valdés, cura y vicario de la doctrina de Guancaraylla, provincia de Vilcashuamán, obispo de Huamanga, contra un auto pronunciado por el provisor y vicario general de dicha diócesis, en que le ordena entregar a Lorenzo de Tovar los títulos de una chacra, so pena de 200 pesos
Autos de apelación que presenta José de Altuves, en nombre de los capitanes don José García de la Vega, alguacil mayor de la villa de Huancavelica, y de don Álvaro Montero de Solalinde, mineros y azogueros en aquel asiento, contra un auto proveído por el deán y cabildo de la iglesia de Huamanga, en que ordenaron que los apelantes como mayordomos de la cofradía del Carmen, fundada en la iglesia del hospital de dicha villa, hiciesen la fiesta del año sin excusa alguna, nombrando predicador a satisfacción del cura de la parroquia y con licencia suya y no de otra suerte; hecho que iba contra la costumbre, por ser ellos los que siempre tuvieron la prerrogativa de nombrar predicador y no el cura.
Autos de apelación que presenta el doctor don Nicolás Antonio Díez de San Miguel y Solier, racionero de la santa iglesia de Lima, en nombre del general don Fernando de Molina y Chávez, contra la sentencia pronunciada por el provisor y vicario general del obispado de Huamanga, en la causa seguida por doña María de Romaní Carrillo, su mujer, en que se declaró no haber lugar el divorcio entre ambos.
Autos de apelación que presenta el padre Lucas de Cuenca, religioso coadjutor de la Compañía de Jesús, en nombre y en voz del licenciado don Diego de Cuenca, presbítero, albacea y tenedor de bienes y tutor y curador de la persona de don Pedro de Santiago, colegial del real colegio de San Cristóbal de Huamanga, e hijo legítimo y heredero del capitán don Gabriel de Santiago Argomedo, difunto. Apela contra la sentencia emitida por el juez apostólico de apelaciones del obispado de Huamanga, en la causa seguida por el licenciado don Pedro Carrasco, cura y vicario de la doctrina de Chupamarca, a fin de que se declare por nula la cláusula de patrones y capellanes de la capellanía que instituyó y fundó don Pedro de Santiago, por la cual dicha sentencia se revocó la fundación de la mencionada capellanía.
Autos de apelación que presenta José de Altuves, en nombre de don Antonio Zamora Ramírez de Arellano, tesorero oficial real de la villa de Huancavelica, albacea, tenedor de bienes y heredero del licenciado Lorenzo García de Lara, presbítero, difunto, en la causa seguida con el licenciado Fernando Vásquez, presbítero, y Mateo de Oviedo, sobre la lesión e incertidumbre del traspaso de unos diezmos de la provincia de Angaraes. Apela contra el auto definitivo.
Ejecutorial de la causa que siguió en primera instancia en el juzgado eclesiástico del obispado de Huamanga el doctor don José de Tapia, cura de la doctrina de Quinua, con el muy Reverendo Padre predicador fray Diego de Miranda, de la orden de Predicadores, cura de la doctrina del Tambillo, sobre la administración de sacramentos en los parajes nombrados Pichos Palcayaco, Rumichaca, Niñoneque y La Estancia, y Yucay del Espíritu Santo, en los anexos de Ochoytoco. Apela contra la sentencia emitida a favor del padre Miranda.
Solicitud presentada por José de Altuves, en nombre del doctor don José Tello de Mansilla, cura propio de la doctrina de San Juan de Tambo, con el deán y cabildo de la iglesia de Huamanga, a fin de que se le admita a la oposición de cura de la parroquia de San Antonio de la villa de Huancavelica, por haber sido revocado el auto del deán que lo excluía de dicha oposición.
Autos de apelación presentados por fray Feliciano de San Bartolomé en la causa de nulidad de su profesión seguida contra la religión betlemítica. Apela contra los agravios hechos por el auto proveído por el juez de apelaciones del obispado de Huamanga que declara válida su profesión.
Autos de apelación que presenta Juan Antonio Dávila Saavedra, en nombre de don Andrés Maldonado y Liñán, en la causa seguida sobre los bienes legados por el licenciado don Agustín Maldonado y Liñán, cura de la doctrina de Conayca, quien lo nombró al apelante como uno de sus herederos.
Autos de apelación que presenta Juan de Cárdenas, en nombre del sargento mayor don Diego Gallego, en la causa seguida contra los albaceas del doctor don José Santiago Treviño, arcediano que fue de la santa iglesia de Huamanga, a fin de que le paguen cierta cantidad que gastó en el pleito seguido por doña María Palomino.
Autos de apelación que presenta don Antonio de Araujo Pimentel, presbítero, en la causa seguida con don Juan de Orozco y Herrera, clérigo de menores órdenes, sobre la posesión y amparo de la capellanía que instituyó y fundó Pascual de Nates, de 4,500 pesos de principal, impuestos en la hacienda que posee don Francisco de Araujo Pimentel, su hermano, en el pago de Chichicamayo, jurisdicción de la villa de Pisco. Apela contra los autos proveídos por el promotor fiscal del obispado de Huamanga que destituye al apelante de la posesión de dicha capellanía.
Autos de apelación que presenta Matías del Pozo y Murillo, en nombre de Pedro Alejandro de Acharte, escribano público de la provincia de Huanta, en la causa seguida por don Tomás de Cobos, quien pide se abra el remate de los diezmos hecho en Acharte. Apela de todo lo hecho y actuado por el Obispo de Huamanga, quien revocó el mandato del juez ordinario de los diezmos.
Autos seguidos por Sebastiana de Berrocal, india natural de la ciudad de Huamanga, contra el doctor don José de Pantoja, albacea y tenedor de bienes del comisario don José Galindo de Berrocal, difunto, cura y vicario que fue de la doctrina de San Juan de Guaytara, sobre el derecho a las haciendas de Cochabamba y Acraybamba, que Galindo le dejó en su testamento. Incluye el testamento de éste.
Autos de apelación que presenta doña Andrea Román de Aulestia, viuda del general don Ignacio Vásquez de Acuña, quien fue corregidor de Huamanga, y su albacea, tutora y curadora de sus menores hijos, en la causa que sigue con don José Delgadillo como fiador mancomunado de don José Barbarán por cantidad de pesos de los diezmos de la provincia de Andahuaylas. Apela contra los autos proveídos por el doctor don Ignacio Ventura Romaní, juez ordinario de diezmos, y contra los autos proveídos por el Obispo de Huamanga.
Autos de apelación que presenta el licenciado don Juan de Dios Jiménez Lobatón, comisario del tribunal del Santo Oficio, cura de la doctrina de Sorap, del obispado de Huamanga, contra los autos que ordenan su excomunión y el embargo de sus bienes.
Autos de apelación que presenta Cristóbal de Llano, en nombre de doña Isabel de Maysondo, en la causa de nulidad de matrimonio con don Bernardo García Araujo, contra unos autos proveídos por el deán y cabildo de Huamanga. Aduce haber observado exactamente por dos años la reclusión en su casa, habiendo por ello experimentado una ruina total de sus haciendas
Autos de apelación que presenta Luis de Berrocal contra la sentencia de la causa seguida acerca del nombramiento de capellán que hizo el licenciado don José de Berrocal, su primo, en Calixto del Pino, de la capellanía que instituyó y fundó doña Isabel de ¿?, su abuela.
Autos de inmunidad eclesiástica seguidos por Juan Manuel de la Huerta, como curador ad liten de Francisco Quintana, mulato, contra el promotor fiscal del arzobispado de Lima, a fin de que sea restituido al convento grande de San Francisco.
Autos de apelación en segunda instancia presentados por el general don Gabriel de Hurtarán Pérez de Ugarte, caballero de la orden de Santiago, vecino del Cuzco, sobre el derecho de patronato de la capellanía colativa que instituyó y fundó doña Catalina Niño de Peralta, de 10,500 pesos de principal, cuyo patronato pidió Pedro Niño de Guzmán, sobrino de la fundadora.
Autos ejecutivos seguidos por doña María de la Oliva y Silva contra don Pedro Bermúdez de la Torre, sobre la recaudación de 2,450 pesos que impuso en una capellanía sobre la huerta y tierras que en el valle de Ate posee don Pedro Bermúdez de la Torre.
Autos seguidos por Leonardo Muñoz Calero, en nombre de don José de Mendoza, teniente general de la provincia de los Guambos, contra doña Teresa de Mendoza, quien está pidiendo para su hijo la capellanía de la que es patrón el apelante, que fundaron Domingo López y María Ramírez, padre legítimo y administrador de la persona y bienes de don Juan José de Mendoza, capellán propietario de ella.
Autos de apelación en segunda instancia presentada por el convento de San Agustín en la causa seguida por doña Rosa de Cuadros contra fray Miguel Sánchez, a fin de que le devuelva los mil pesos y unas joyas que le dio a guardar para que no se las robasen en su casa por el temblor del 28 de octubre de 1746. Apela contra la sentencia que ordena que el mencionado convento pague la deuda y desempeñe las alhajas.
Autos de apelación presentados por don Pedro Contreras, conjunta persona de doña María Pedraza, en la causa seguida contra el monasterio de la Santísima Trinidad de Lima, sobre la nulidad de un censo perpetuo sobre unas casas de dicho monasterio. Apela contra la sentencia.
Autos de apelación que presenta el coronel don Nicolás de Boza y Solís, corregidor y justicia mayor de la ciudad de Huamanga, en nombre del licenciado don Diego Holgado de Guzmán, fiscal de la real sala del crimen de la corte de Lima, en la causa seguida contra el licenciado don José Gallardo, cura y vicario de la doctrina de Ninacaca. Apela contra la sentencia.
Traslado de los autos de apelación interpuestos por don José Antonio del Villar, en la causa seguida contra él por Baltasar de los Reyes, en nombre del monasterio de la Concepción de Lima sobre la rebaja del canon de la hacienda de la Taboada.
Autos de apelación que presenta Toribio Ramírez de Arellano, en nombre de don Felipe Flores y Clerque, residente en la ciudad de Huamanga, quien interpuso apelación a la sentencia proveída por el Obispo de dicha diócesis, en la causa seguida contra él por denuncia del doctor don Calixto de Cárdenas y Berrocal, cura ínter de la doctrina de Tambillo, sobre algunos excesos cometidos contra la jurisdicción eclesiástica en perjuicio de sus derechos parroquiales.
Autos de apelación que presenta el licenciado don Jacinto Villacreces contra la sentencia de la causa seguida por el doctor don Felipe Salcedo, cura de la parroquia de Santa Ana de la ciudad de Huamanga, sobre el concubinato con doña Ignacia Salcedo, hija natural de don Felipe, y substracción de sus bienes.
Autos de apelación que presenta el doctor don Manuel de la Fuente, a nombre de don José Santiago Alvarado, vecino de la ciudad de Huamanga, contra un auto pronunciado por el provisor y vicario general de dicha diócesis, por el que declara el derecho de tanto a favor de don Manuel Mavila, de la hacienda nombrada Tomarenga, ejecutada por bienes del finado don Luis López de Rivera.
Autos de apelación que presenta el licenciado don José de Quintanilla y Berrocal contra la sentencia de los autos seguidos por el licenciado don Diego Quintanilla y Berrocal con el licenciado don Juan de Dios de Molina y Berrocal sobre el derecho a unas capellanías vacantes por muerte del licenciado don Gregorio de Quintanilla y Berrocal. La sentencia favorece a Juan de Dios y lo declara sucesor de las capellanías.Sentencia
Autos de apelación que presenta Baltasar de los Reyes, en nombre del doctor don Felipe Salcedo, cura propio y vicario de la doctrina de Santa Ana, en el obispado de Huamanga, en la causa ejecutiva promovida contra él por don Baltasar Timoteo Quiñones sobre cantidad de pesos. Apela contra la sentencia que lo condena en 946 pesos y 6 reales y manda hacer remate de sus bienes para el pago de dicha cantidad.
Autos de apelación en segunda instancia que presenta doña Manuela Lugo y Barreto contra don Manuel López, contra la sentencia dada en primera instancia por la cual se declaró nulo su matrimonio.
Autos de apelación en segunda instancia que presenta don Juan Jacinto Gastelu, presbítero, en la causa seguida con el convento de San Francisco de Huamanga, sobre la sucesión de las capellanías de 2,000 pesos de principal que fundó el bachiller don José Alfonso González de la Roca, cura que fue de la parroquia de Santa Bárbara, de la villa de Huancavelica.
Autos de apelación que presenta don Juan de Luque Mármol en la causa de nulidad de matrimonio seguida contra doña María del Carmen Santiago, su mujer. Apela contra la sentencia pronunciada en primera instancia que declaró no haber lugar la nulidad intentada por Luque.
Autos de apelación que presenta Manuel Suárez, en nombre del doctor don José Pérez, cura rector de la parroquia del Sagrario de la catedral de Huamanga, en la causa de oficio seguida por el deán y cabildo de dicha iglesia contra él sobre el cumplimiento de su ministerio parroquial.
Autos de apelación que presenta don José María de la Rosa, en nombre de don Miguel Ruiz de la Vega, en la causa de nulidad de matrimonio seguida contra doña María Josefa de Olano, su mujer. Apela contra la sentencia que declara no haber lugar dicha nulidad.
Autos de apelación que presenta Francisco Flores, en nombre de doña María Mercedes Antezana, vecina de Huamanga, contra los autos pronunciados por el provisor y vicario general del obispado de Huamanga, en la causa que sigue sobre unas censuras para el descubrimiento de los bienes sustraídos por muerte de don Anselmo Antezana, su padre.
Autos seguidos en grado de apelación en segunda instancia entre el promotor fiscal del arzobispado de Lima, defensor de matrimonios, contra Mauricio Puente, negro esclavo del marqués de Villafuerte, contra la sentencia proveída en primera instancia, la cual anula el matrimonio de dicho esclavo con Petronila Rojas, también negra esclava.
Autos seguidos contra sor Isabel del Sacramento y Acosta, abadesa del monasterio de Santa Clara de Huamanga por haber dejado entrar a la clausura al intendente de dicha ciudad. Ella aduce que fue con licencia del vicario capitular y fue para reparar las paredes ruinosas de la capilla de Nuestra Señora del Milagro y construir un baño.
Autos seguidos por don Juan Guarda, en nombre del doctor don Antonino Francesqui, canónigo de la santa iglesia de Ayacucho, sobre una denuncia de un desfalco de bienes de aquella catedral. Algunos folios impresos y otros borrados e ilegibles.
Autos de apelación presentados por el doctor don Manuel Olano, en nombre de doña Jacoba del Real, sobre la nulidad de matrimonio contraído con don José Manuel Salas. Apela contra la sentencia que no admite la nulidad.
Autos seguidos por don José Domingo de Vergara, párroco de la doctrina de Conayca, sobre la anexación de algunos pueblos limítrofes con su curato.
Autos entre el combento del señor San Francisco de la ciudad de Panamá y el cavildo eclesiástico de la dicha ciudad y prevendados della sobre las quartas funerales", para que dicho convento pague la cuarta de las misas y ofrendas que en él se mandaren decir por los difuntos.
Autos de querella seguidos por el licenciado don Diego de Osorio de Herazo, maestrescuela de la catedral de Panamá, contra el maestro fray Francisco de la Cámara, obispo de ella, quien lo maltrató golpeándolo delante de mucha gente en la puerta de la iglesia. Incluye bula de Papa Pío V con sello.
Autos seguidos por doña Isabel de Campos, viuda del capitán Julián Terciano, contra su hermano Benito Ruiz de Campos, sobre la capellanía que mandó fundar Catalina Martín de Campos, su madre.
Autos de apelación presentados por Cosme Farías, vecino de Panamá, contra la sentencia emitida acerca de la causa de nulidad de matrimonio seguida por doña Leonor Márquez, su mujer, contra él.
Autos de apelación presentados por Baltasar Biafara, esclavo, contra la sentencia emitida acerca de la causa de divorcio seguida por Francisca de Villarreal, morena libre, su mujer, contra él. Éste la acusa de quererlo matar con hierbas por ser bruja y hechicera.
Folio folio suelto acerca de la demanda de nulidad de profesión presentada por fray Juan de San Nicolás de Tolentino, religioso sacerdote de los Descalzos de San Agustín. Pide que se prosiga con la causa.
Son casados hace 11 años, por no haber hecho vida maridable con ella por el odio y aborrecimiento que le tiene, le ha puesto severamente las manos, tratándola muy mal de obra y de palabra. Y desde que se casó lo hizo porque ella se negó a que viviesen con ellos los padres de su primera mujer. Sacó la daga contra ella. Es un hombre áspero y de terrible condición. Le daba de coces y bofetadas porque un tal Alonso Bravo, que vivía en la misma casa, le llevaba chismes. En todo el tiempo de casada no han tenido un día de paz, con notable escándalo de la vecindad. Y desde hace 5 años vive amancebado con Marcela, mulata, su esclava, en la cual ha tenido una hija y actualmente está preñada del acusado. Presenta carta de dote.
Autos de apelación presentados por Juan de la Rocha, en nombre de Pedro de Bustillos Bustamante, contra la sentencia pronunciada por el provisor y vicario general de la ciudad de Panamá en la causa de divorcio que contra él siguió doña Marina Arias, su mujer, en la que se declaró haber lugar el dicho divorcio.
Autos de apelación presentados por el licenciado don Diego de Vargas Ballesteros, dean de la santa iglesia de Panamá, contra un auto proveído por el Obispo de ella en que lo declara por excomulgado y por nulos los nombramientos que hizo con los demás capitulares del cabildo de los oficios de organista y apuntador del coro asignados en Gabriel Fernández, sacristán mayor.
Autos de apelación presentados por Bernardo Gil, en nombre de Juana Carreño, hija legítima y heredera del doctor Francisco Carreño, su padre, abogado que fue de la real audiencia de Panamá y rector del Colegio Examinario de dicha ciudad, contra el auto y sentencia que el provisor de ella pronunció contra su parte en razón de las cuentas dadas de los bienes que administró su padre, respecto a la causa seguida contra los bienes del doctor Carreño por el licenciado don Benito Ramírez de Albornoz, rector actual de dicho colegio, quien hizo añadidos a las referidas cuentas.
Autos de apelación presentados por don Mateo de Ribera, chantre de la catedral de Panamá, contra el auto por el cual el Obispo de Panamá lo excomulgó so pena de 500 pesos por no exhibir el libramiento de los diezmos pertenecientes al licenciado Blas Álvarez de Quiñones, arcediano.
Autos de apelación que presenta Pedro de Trujillo en nombre del sargento Manuel López de León, contra la sentencia definitiva emitida por el provisor y vicario general de Panamá, en la causa que siguió contra su parte doña Isabel de la Fuente, su mujer, por la que se declaró haber lugar el divorcio pedido por ella y condenándole a que restituya la dote y bienes gananciales.
Autos de apelación seguidos por José Núñez de Prado en nombre de doña Ana María Martel, contra la sentencia del provisor en la causa que sigue contra Francisco de Medina sobre la nulidad de su matrimonio, por la cual declara no haber lugar dicha nulidad.
Autos de apelación presentados por doña Antonia Henríquez contra la sentencia de la causa nulidad de matrimonio seguida por ella contra Blas de Avellaneda, quien la forzó a casarse con él, sin haber previa licencia ni consentimiento de su parte. La sentencia la conmina a hacer vida maridable con Avellaneda y entregarle sus bienes depositados.
Autos seguidos por don Juan de Céspedes y Toledo, caballero de la orden de Santiago, en nombre de Antonio Jiménez de Notal, presbítero, colector de los manuales de la catedral de Panamá, contra el deán y cabildo de ella, a fin de que le permita ejercer su oficio libremente, administrando los referidos manuales como colector de dicha santa iglesia.
Autos de nulidad de matrimonio seguidos por Ana de la Cueva contra José de Linares del Castillo.
Autos de apelación presentados por fray Jerónimo de Toro, religioso lego de San Francisco, en nombre de doña Juana de Andrade, contra la sentencia que pronunció el juez eclesiástico de Panamá en la causa de nulidad de matrimonio seguida por su parte contra don Simón García de la Hiedra, declarano no haber lugar a dicha nulidad.
Autos de apelación que presenta el capitán Pedro Ruiz de Campos, en nombre de fray Diego Serrano de Campos, religioso de la orden de La Merced de la ciudad de Panamá, contra un auto pronunciado por el provisor de dicha diócesis, en la causa que sigue el apelante con el licenciado don Juan de Tapia, tesorero de la santa iglesia de Panamá y comisario del tribunal de la Santa Cruzada, sobre la buena memoria de misas que fundaron el capitán Juan Tagziano y doña Isabel de Campos, su mujer. El auto ordena dar noticia de esta causa a don Juan Calderón, residente en la ciudad de Trujillo de Extremadura, siendo así que el dicho testimonio no viene de España.
Autos de divorcio seguidos por doña María de Loaiza, vecina de la ciudad de Panamá, contra Bartolomé Balaysan y Escalante, su marido.
Autos de apelación presentados por don Gaspar de Acosta contra un auto proveído por el juez eclesiástico de la ciudad de Panamá en la causa seguida con el dean y cabildo sobre el patronazgo de una capellanía que instituyó doña Jerónima de Murcia, su bisabuela.
Autos de apelación que presenta el padre lector fray Esteban de Ayala, procurador general de la real orden de Nuestra Señora de la Merced, en nombre del reverendo padre presentado fray Juan Aráuz y el reverendo padre definidor fray Hernando Nieto, comendadores de los conventos de Panamá y Portobelo en el reino de Tierrafirme, contra lo dispuesto por el provisor general del obispado de Panamá, en la causa que contra ellos sigue el promotor fiscal del mismo sobre el decomiso de algunos bastimentos para el sustento de los religiosos. Incluye una memoria de los géneros (harina, cordobanes, azúcar, sal, frijoles, géneros del puerto de Paita: harina de Catacaos y de la sierra, panes de azúcar, jabón, yeso, sierras en atún, vino, vinagre, cope de tierra de platero, tortas, flores de mano y “otros trastes” para el adorno de la iglesia.
Autos de la visita hecha por el Ilustrísimo señor don Lucas Fernández de Piedrahita, obispo de la ciudad de Panamá, al pueblo de San Juan de Penonomé, siendo su cura el licenciado don Diego de Velasco, a raíz de la causa de capítulos que le pusieron a éste por cobros indebidos de derechos parroquiales.
Autos de apelación a la sentencia emitida por el Obispo de Panamá, en la que condenó a al licenciado don Diego de Velasco, cura del pueblo de Penonomé, en 400 pesos aplicados para la fábrica de la iglesia del pueblo en privación perpetua de su beneficio y destierro por seis años por dicho obispado y en las costas de la causa. Y en cuanto a la causa de capítulos por exceso de cobros en el arancel de derechos parroquiales seguida por Domingo Díaz, procurador general de dicho beneficio, se le condenó a pagar a las partes interesadas las cantidades de derechos parroquiales que supusieron les había llevado de más.
Autos de apelación presentados por Pedro de Llaguno Gómez, en nombre del doctor don Jerónimo de Córdova, del consejo de su Magestad, oidor y alcalde de corte más antiguo de la ciudad de Panamá, contra el auto proveído por el Obispo de dicha diócesis, en que le declaró por incurso en las censuras y que entre preso en la casa fuerte.
Autos de apelación presentados por don Esteban de Munárriz, de la orden de Santiago, en nombre del licenciado don Francisco Romero, presbítero, residente en la ciudad de Panamá, contra los autos proveídos por el Obispo de dicha diócesis, en la causa que siguieron Jorge Antonio de Ayala, moreno criollo libre, y Josefa Maldonado, su mujer, sobre la propiedad de una negra nombrada Gertrudes. Por la sentencia se le obliga a entregar dicha negra.
Autos seguidos por el castellano Marcos Daza en nombre del bachiller Bernardo de Roca, contra el licenciado don Francisco de Ortega, sobre la propiedad de una capellanía.
Autos que sigue José Geminiano de Arenas en nombre del licenciado don Pedro Medianero de la Madriz, presbítero, acerca de la propiedad de la capellanía que fundó el tesorero Gaspar de Sosa Pinto.
Autos seguidos por el licenciado don Luis Fernández Delgado y Santiago, presbítero, sobre el derecho a una capellanía de 4,000 pesos de principal que impuso sobre unas casas suyas el licenciado don Luis Fernández de Santiago, su tío.
Autos seguidos por el capitán don Simón Ruiz Díaz, en nombre del licenciado don Pedro de la Fuente, presbítero, sacristán mayor de la villa de los Santos, jurisdicción del obispado de Panamá, contra el licenciado don Alonso Fernández Tolosano sobre la nulidad de la colación de una capellanía.
Autos de apelación que presenta don Diego Rodríguez, cura que fue de la villa de Santos, contra el auto que dictamina el despojo de su curato.
Autos seguidos por el beneficiado don Felipe de Lara, cura por el Real Patronato del medio beneficio del Sagrario de la catedral de León y examinador del obispado de Nicaragua, en nombre de su hermana doña Petronila de Lara, quien ha sido abandonada por su marido don Juan Luque, el cual se embarcó al Perú con toda su dote y por once años no ha visto por su familia.
Autos ordinarios seguidos por el doctor don Julián Francisco de Goenaga y María Manuela Gutiérrez de Alvarado por su hijo Francisco José Mateo, de 4 años de edad, para que se le prefiera como capellán de la capellanía fundada por Luis Gutiérrez de Alvarado, cirujano de la infantería de la plaza de Panamá, su abuelo materno.
Autos seguidos por Joaquín Santo Rey, natural y vecino de Panamá, quien demanda el saneamiento del contrato de venta que celebró don Francisco de Borja Arosemena, arcediano de la catedral, de las tierras de Pequeni y Capireja, solicitando se le indemnice de las costas y perjuicios que por su causa ha sufrido.
Cuaderno 4. Causa seguida por don José Simón Busi a nombre de doña María Clara Guerrero, vecina de Panamá, contra don Juan Nepomuceno Portela y don Ventura Domínguez, sobre el derecho a dos capellanías fundadas por don Jacobo Fontan; una de 2,500 pesos impuesta en una casa situada en la plazuela de Santa Ana de la ciudad de Panamá; y la otra de 500 pesos en la casa de don Manuel de Ocaña, en la calle real; ambas capellanías se encuentran en el Arrabal de Panamá.
Autos de apelación presentados por el licenciado Juan Ruiz y Revilla, abogado de la real audiencia, en nombre de don Francisco Barba, preso en la real cárcel de Quito, vecino y feudatario de la ciudad de Jaén de Bracamoros, contra unos autos proveídos por el doctor don Juan de Valencia, deán de la santa iglesia catedral de Quito y provisor de aquel obispado, y contra el canónigo Juan de Quiroz, asimismo provisor, y su asesor el licenciado Diego García de Valverde, por unas censuras que le pusieron.
Autos de apelación que presenta Diego López de Saldívar, en nombre de Sebastián de Poveda, presbítero, residente en Quito, contra el auto proveído por el juez ordinario de la audiencia obispal de Quito, en la causa que siguió el capitán Eugenio de Ávila contra Poveda, por estelionato en la venta de unas tierras y estancias.
Autos que presenta Hernán González Santiago, en nombre de Juan Cabeza Donayre, apelando contra la sentencia dada por el provisor y vicario general de Quito en la causa matrimonial que siguió con doña Marta de Bohórquez, su mujer, el uno pidiendo el divorcio y la otra la nulidad de su matrimonio.
Autos de apelación que presenta Alonso Agustín de León, en nombre de Inés de Sosa, residente en el asiento de Latacunga, contra la sentencia que pronunció el licenciado don Tomás de Ceballos, provisor y vicario general del obispado de Quito, en la causa de divorcio que siguió contra Francisco Martín del Valle, su marido.
Autos de apelación que presenta Lorenzo Merino Varona, en nombre de Alonso Porras, vecino y residente en el corregimiento de Latacunga, contra el auto del provisor y vicario general de Quito en la causa que sigue contra Juan Díaz Candilejo, vecino del dicho asiento, sobre los diezmos que como arrendador de ellos le pertenecen de las lanas que dejó de trasquilar.
Sentencia de la causa de divorcio seguida por Isabel de Ayala contra el alférez Gaspar de Espinoza, su marido.
Autos de querella criminal seguida por el capitán Juan Moreno de Robles, vecino de la ciudad de Loja, contra Mateo Pinto de Sotomayor, clérigo presbítero y juez que fue en la causa de cuentas y cobranzas de Piura y Quito que dio el demandante al convento de monjas de dicha ciudad; y contra don Melchor Suárez de Poago, cura y vicario de ella.
Autos de apelación que presenta Antonio Pérez, en nombre del dean y cabildo de la catedral de Quito, contra los autos proveídos por el obispo de dicha diócesis en la causa que sigue el dean y cabildo con don Fernando Gutiérrez de Haro, tesorero de esa santa iglesia, a fin de que se le pague la renta de su dignidad desde el día que se embarcó en la ciudad de Cádiz.
Autos de apelación que presenta Juan Lorenzo de Cela, en nombre de doña Juana Requejo de los Ríos, vecina de la ciudad de Quito, contra la sentencia pronunciada en la causa de nulidad de matrimonio que sigue con el capitán Andrés de Sevilla, su marido.
Autos seguidos por Miguel Pérez de Aragón en nombre de doña María de Arce, viuda de don Alonso de Mesa y Ayala, oidor que fue de la real audiencia de Quito, demandando al bachiller Jacinto López, clérigo presbítero, y pidiendo la redhibitoria de la venta de un esclavo nombrado Francisco Angola, en 450 pesos, quien tiene un asma tan grande que con ella no es de provecho alguno.
Autos de apelación presentados por Antonio Pérez, en nombre del licenciado Antonio Fernández de Quiroz, chantre de la catedral de Quito, contra un auto proveído por el Ilustrísimo señor don fray Pedro, su obispo, en el pleito que ha seguido con el deán y cabildo de ella sobre los pesos que tiene pedidos por su prebenda, del tiempo que estuvo preso.
Autos de apelación que presenta Miguel de Medina en nombre del maestro Pedro de Vélez, presbítero, vecino del asiento de Latacunga, contra un auto proveído por el deán y cabildo de Quito, en que sin embargo de la contradicción hecha por los vecinos de dicho asiento, se nombró por vicario del mismo al licenciado Antonio de Plasencia, presbítero.
Autos de apelación que presenta el capitán don José Márquez de Mansilla, en nombre de doña Mariana Bravo de Lagunas, vecina de la ciudad de cuenca, obispado de San Francisco de Quito, contra la sentencia pronunciada por el doctor Cristóbal Mateo Zambrano, canónigo de la catedral y provisor y vicario general de dicha diócesis, en que declaró no haber lugar la nulidad de su matrimonio con don Agustín de Rivadeneyra, su marido.