Autos de apelación que presenta José de Altubes, en nombre de don Francisco de Borja Espeleta, contra una sentencia emitida por el provisor y vicario general de Quito en la causa ejecutiva seguida por él contra los herederos del maestro de campo Juan Suárez Pacheco por más de 600 pesos, por la cual absolvió y dio por libres a los mencionados herederos.
Autos de apelación presentados por don Juan de Aguayo, en nombre de Miguel de Lachica, residente en Quito, contra un auto pronunciado por el provisor y vicario general del obispado de Quito, en el cual declaró no haber lugar la nulidad de los autos intentada por él y mandó despachar ejecución contra los bienes del capitán Martín de Yerovi, albacea de los bienes de Pedro González de Aday.
Autos de apelación que presenta el licenciado don Miguel Fermín de Aguirre, presbítero, vecino de Quito, en la causa por la que solicita licencia para recaudar los diezmos de los partidos de Puembo y Rifo. Apela contra la sentencia de los autos criminales que por querella de don Salvador Guerrero y don Félix de Luna se ha seguido contra él y su hermano el doctor don Juan Fermín de Aguirre, sobre imputarles varios excesos en la administración de los santos sacramentos en los referidos pueblos.
Autos seguidos por el doctor don Sancho de Andrade y Figueroa, obispo de Quito, a fin de que se haga averiguación sobre los bienes del doctor don José de Alcocer y de la Cueva, difunto, racionero que fue de la catedral de Quito.
Primer cuaderno de los autos de capítulos seguidos por Bartolomé Carreño de Montalbán y sus compañeros contra el doctor don Miguel Jerónimo Espinosa de los Monteros, cura y vicario de la villa de Zaruma. Incluye cartas probatorias.
Autos de capítulos seguidos por Bartolomé Carreño de Montalbán y sus compañeros contra el doctor don Miguel Jerónimo Espinosa de los Monteros, cura y vicario de la villa de Zaruma. Incluye cartas probatorias.Prosigue la causa anterior.
Autos de apelación que presenta don Esteban de Lemos, en nombre del bachiller Diego de Obando, clérigo de menores órdenes, contra una sentencia del provisor de Quito en la causa criminal que siguió doña Victoria García, por la cual lo condenó a un año de destierro y a quitarse los hábitos clericales.
Autos de apelación que presenta Petronila de Mesa Navarrete, parda libre, natural de Quito, contra la sentencia pronunciada por el Obispo de Quito en la causa de demanda de nulidad de matrimonio que siguió contra Gabriel Velando de Alcocer, en la cual sentencia se declaró no haber lugar a dicha nulidad.
Autos de apelación que presenta fray Manuel de San Buenaventura, procurador general de la provincia de Quito de la orden de San Francisco, en la causa seguida por el vicario del asiento de Latacunga sobre la administración de sacramentos en los curatos de religiosos. Apela contra el auto que ordena se ponga en la tablilla al reverendo padre procurador general de dicha provincia fray Miguel de Orbea.
Autos de apelación que presenta don Melchor Cuadrado de Vargas, presbítero, capellán de la capellanía que dejó fundada doña Melchora Cuadrado de Vargas, en los autos seguidos con fray Juan de Cárdenas, de la orden de Predicadores, y Nicolás de Leguía, su podatario. Apela contra el auto proveído por el presidente y oidores de Quito.
Autos de apelación que presenta fray Simón López, procurador general del convento de San Agustín, en nombre del convento de Quito, en el pleito con los hijos naturales del capitán Diego de Medina Sotelo, difunto. Apela contra todo lo actuado por el provisor y vicario general del obispado de Quito y en especial de la sentencia que pronunció en dicha causa, declarando a los susodichos como ilegítimos.
Autos de demandas de nulidad de sus profesiones seguidas por varios religiosos de la orden carmelita del asiento de Latacunga.
Autos de apelación que presenta Francisco Gómez Ortiz en nombre del maestro don Nicolás de la Cueva, presbítero, vecino de Quito, contra un auto del provisor de dicha diócesis en la causa que sigue contra él don Joaquín de Zúñiga, marido de doña Manuela Rosa, legataria de doña Tomasa Serón, difunta, cuyo albacea y tenedor de bienes es el presbítero Cueva, por mil pesos que dejó Tomasa en su testamento para que se diesen a doña Manuela Rosa, y por el auto se mandó pagar.
Autos que sigue Juan Antonio Dávila Saavedra, en nombre del doctor don Juan Antonio de Silva, cura beneficiado del pueblo de Tisalco, jurisdicción del asiento de Ambato, en el obispado de Quito, en la causa de capítulos que por parte de José de Otáñez, Miguel de Bonilla y Pascual de la Estrella se sigue contra él. Pide que se le expida los autos de apelaciones a la sentencia, por haber quedado libre Silva de los cargos que se le siguieron.
Autos de apelación que presenta el maestro fray José de Doblas, de la orden de Nuestra Señora de las Mercedes, en nombre del padre maestro fray Alonso de Benavides, comendador general del convento grande de la ciudad de Quito, contra la sentencia definitiva del doctor don Andrés de Munive, provisor y vicario general de dicho obispado, en que le desposeyó de una capellanía que poseía por más de cuatro años con justo título.
Autos de apelación que presenta el bachiller don Adriano Martínez, cura beneficiado del pueblo de Buysaco, albacea testamentario y tenedor de bienes de María Martínez, difunta, contra la sentencia del provisor y vicario general del obispado de Quito en la causa seguida por el padre procurador general de corte de la orden de Nuestra Señora de la Merced, sobre suponer que la cantidad de 800 pesos pertenece a su religión por expolios de fray Juan de Alarcón Tofiño, religioso de la misma orden.
Autos de apelación presentados por Juan Antonio Dávila Saavedra, en nombre del general don Simón de Ontañón, caballero de la orden de Santiago, vecino de Quito, como padre legítimo y administrador de la persona y bienes del doctor don José de Ontañón Romo de Córdova, clérigo diácono, en los autos con don Antonio Romo de Córdova sobre la propiedad del servicio de la capellanía que instituyó y fundó el capitán don Antonio Pérez Castellanos. Apela contra los autos pronunciados por el provisor y vicario general del obispado de Quito.
Autos de apelación que interpone Carlos de Sebamanos, en nombre del doctor don Agustín López Calero, cura beneficiado del pueblo de Santa María Magdalena del obispado de Quito, en la causa seguida pro el sargento Francisco López Calero sobre ser declarado por hijo natural de don Agustín. Apela contra el auto emitido por el provisor y vicario general de dicha diócesis, en que negó la apelación de otro auto en que se ordenó que el alférez José de Acurio exhiba cierta cantidad de pesos a que se obligó como fiador del apelante.
Autos de apelación que presenta el maestro fray Juan de Benavente, procurador general de corte de la provincia de Lima, de la orden de Nuestra Señora de las Mercedes, por lo que toca al convento de Quito, en los autos seguidos contra el convento por José y Juan Gómez, por una capellanía de mil pesos de principal impuestos en una hacienda del pueblo de Corocollao, que posee don José Suárez. Apela contra un auto pronunciado por el provisor y vicario general de dicha diócesis en que mandó secuestrar el principal y corridos de la capellanía.
Autos de apelación que presenta Juan Manuel de Orozco, en nombre del síndico general de los Santos Lugares de Jerusalén, contra un auto definitivo del provisor y vicario general del obispado de Quito en la causa que el padre procurador de los Santos Lugares sigue contra Roque Suárez Cabeza de Vaca, como mayordomo de la capilla que intitulan La Nueva Jerusalén, a fin de que se le cambie el nombre y no se pida la limosna con este título.
Autos que sigue Cristóbal de Llano en nombre del bachiller don Agustín de Sepúlveda, presbítero, promotor fiscal del obispado de Quito, pidiendo se le entregue testimonio de la causa de nulidad de los votos del bienio que intentó el hermano Silvestre de la Rúa, de la Compañía de Jesús.
Autos de apelación que presenta don Cristóbal de Jijón y Arzu, del orden de Santiago, en nombre de don Alfonso Jijón, regidor de Quito, en la causa seguida contra él la madre Magdalena de Santa Inés, monja del monasterio de Santa Clara de dicha ciudad, por una esclava o su equivalente en dinero. Apela contra la sentencia.
Autos de apelación que presenta Carlos de Sebamanos, en nombre de doña María de Salazar y Betancur, vecina de Quito, contra la sentencia de los autos de nulidad de matrimonio seguidos contra don Tomás de Medina
Autos de apelación que presenta Cristóbal Gallo, en nombre del convento de San Francisco de Quito, contra un auto pronunciado por el provisor y vicario general de dicho obispado, en la causa que sigue con don Juan de Bustos y Valdés, albacea y heredero del doctor don José de Fuenmayor, sobre la paga de los derechos de su funeral, en que se le limitó dichos derechos a cien pesos en lugar de los 500 que reclama el convento.
Interrogatorio hecho acerca del faltamiento de respeto a la autoridad pública en las casas episcopales de Quito.
Autos de apelación que presenta José de Llano y Valdés, en nombre del general don Francisco Pareja, corregidor y justicia mayor de Cuenca, jurisdicción de Quito, y teniente de capitán general, contra la sentencia de los autos de censuras que le impuso el provisor y vicario general de Quito. Incluye los autos que sigue Sebastián Freyre, corregidor de Cuenca, por haber sido maltratado de obra y palabra por unos mozos llamados Sebastián, Juan y Manuel Bustos; además de haberle robado algunos trastes de su casa.
Autos seguidos por el doctor don Andrés de Munive, deán de la santa iglesia de Quito, presentándose al decanato de dicha iglesia.
Autos de apelación que presenta el procurador del colegio de la Compañía de Jesús de Quito, en la causa ejecutiva seguida contra los herederos del capitán Juan Flores por cantidad de pesos. Apela contra el auto definitivo pronunciado por el provisor y vicario general de Quito, en el que declaró no haber lugar el recurso presentado por el apelante.
Autos seguidos por don Domingo Granados en nombre del doctor don Pedro Miguel de Argandoña, canónigo magistral de la santa iglesia de Quito, contra la apelación presentada por don Patricio Antonio de Villamil y Tapia, por la sentencia proveída por el obispo de Quito, en la causa seguida por Villamil contra Granados sobre el patronato de las obras pías y servicio de las capellanías que fundó don García de Valencia, declarando por nulo el nombramiento de patrón hecho por el doctor don Manuel Sánchez Maldonado.
Autos de apelación que presenta Juan Manuel de Huerta, en nombre del doctor don Juan de Zumárraga, presbítero domiciliario del obispado de Quito, en los autos seguidos con el doctor don Francisco Javier de Piedrahita, alguacil mayor de corte, sobre cantidad de dos mil pesos de la herencia del doctor don Pedro de Zumárraga, dean de aquella iglesia. Apela contra la sentencia pronunciada por el Obispo de Quito.
Fragmento de los autos seguidos por el doctor don Jerónimo Esteves de Oramás, canónigo de la santa iglesia de Quito, en nombre del doctor don Juan Rodríguez Lepe y de don Juan Andrés de Betanzos, contra don Miguel y don Pedro de Tena Berrío y don Ignacio de Zevallos, vecinos de Quito, sobre perseguir la hipoteca de unas casas que se dice están afectas a los censos de las capellanías que éstos sirven.
Autos de nulidad de matrimonio seguidos por Antonino de la Muela en nombre de don Clemente de la Torre, vecino del asiento de Ambato, contra doña Josefa de Sotomayor, vecina de dicho asiento.
Autos de apelación que presenta el padre Fernando María Conosciuti, procurador de la Compañía de Jesús de la provincia de Quito, en nombre del padre Andrés Suárez, de la misma orden, prefecto de la cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, fundada en la iglesia del Colegio de la Compañía de San Miguel de Ibarra, en la causa con el maestro don Rafael González, presbítero, acerca del concurso de acreedores que se siguió contra la hacienda nombrada Lulunqui. Habiéndose rematado dicha hacienda a favor del mencionado colegio, piden que se declare por nula la apelación de don Antonio Suárez para que se anule dicho remate, por haber pasado más de dos años.
Autos seguidos por el general don Antonio Suárez de Figueroa, vecino de Quito, contra el general don Francisco Fernando López de la Flor, para que éste entregue las haciendas que ha tenido arrendadas por cuatro años, y que son propiedad del maestro don Rafael González, presbítero, su cuñado, residente en Lima. Incluye el inventario de las haciendas de Chota, Inguesa y Puermal.
Autos de apelaciones que presenta el padre predicador fray Juan de Solórzano, de la real y militar orden de la Merced, contra la sentencia pronunciada por el provisor y vicario general de Quito, que declaró válida y subsistente su ordenación, habiendo él solicitado su nulidad.
Autos criminales seguidos contra Leocadia Pacheco, natural de Loja, por el escándalo dado por público amancebamiento con el general don José de Piedrahita, abogado de la real audiencia de Quito.
Autos de apelación que presenta el convento grande de San Francisco de la ciudad de Quito contra el auto del Obispo de dicha diócesis, por el que declaró que dicho convento no entrase al servicio de la capellanía y buena memoria de misas que fundaron el bachiller Lorenzo de Echeverri y doña María Jiménez, su mujer, impuesta sobre una hacienda.
Autos de apelación que presenta don Pedro Guerrero y Ontañón contra la sentencia del provisor y vicario general del obispado de Quito, en la causa seguida con don José Antonio de Mena y Nieto sobre el servicio propietario de la capellanía de 6,000 pesos de principal fundada por el general don Simón de Ontañón, caballero de Santiago, y doña Juana Romo de Córdova, su mujer, imponiéndola sobre la hacienda de Colimbuela, jurisdicción del asiento de Otavalo. La sentencia otorgó la capellanía a Mena.
Autos seguidos acerca del matrimonio contraído clandestinamente por don Pedro Aramburo con doña Isabel Rodríguez de Rivadeneyra.
Traslado de los autos de apelación presentados por Paula de Villarroel, madre legítima de Javiera Escobar, en la causa seguida a fin de que don Martín Marín cumpla con la palabra de matrimonio que tiene dada a su hija.
Autos de apelación que presenta Pedro Angulo Portocarrero, en nombre del doctor don Casimiro Astudillo y Herrera, domiciliario del obispado de la ciudad de Cuenca, contra el auto definitivo pronunciado por el provisor y vicario general del obispado de Quito en la causa seguida por el apelante con don José Vallejo sobre la propiedad de una capellanía.
Autos de apelación que presenta Tomás García y Sierra, procurador, en nombre de don José de Rivera, en la causa ejecutiva seguida contra el maestro don Pablo de Montes de Oca, presbítero, cura del pueblo de Cañaribamba, a fin de que satisfaga 500 pesos del importe de 25 cargas de tabaco en humo, que por despojo violento quedaron en la ciudad de Macas sin conducirse a Quito. Apela Montes de Oca contra la sentencia y autos posteriores que le condenan en las costas y declaran no haber lugar a la nulidad promovida por él.
Solicitud presentada por Toribio Ramírez de Arellano, en nombre del doctor don Luis Ramón de Suárez y Álava, presbítero domiciliario del obispado de Quito, en los autos apelados con el doctor don Pedro de la Carrera, presbítero, sobre el derecho a la hacienda de Laicas, jurisdicción de Quito. Pide que se le entreguen los autos.
Comunicación dirigida por Manuel de Nestares al Arzobispo de Lima, haciéndole saber que le ha remitido varios reales despachos, entre los que se encuentra el de la apelación interpuesta por don Francisco Javier de la Ita sobre la provisión del curato del Guano, en el obispado de Quito.
Autos seguidos por doña Luisa Unzueta a fin de que se anule el matrimonio de su hija doña Rosa Mendiola con don Francisco de Castro Linares, por ser ella una mentecata y él darle muy malos tratos. El defensor de matrimonios apela en segunda instancia para que se revoque la sentencia que anula dicha unión.
Autos de apelación presentados por doña Magdalena Beltrán, hermana y heredera del doctor don Vicente Beltrán, presbítero, en la causa seguida contra el padre don Joaquín Beltrán, del oratorio de San Felipe Neri, apoderado de don José Beltrán y Sánchez, clérigo de menores órdenes. Apela contra el auto pronunciado por el doctor don José Carrión, obispo de Cuenca, en que declaró que la vacante de la capellanía colativa fundada por don Lorenzo Beltrán, de dos mil pesos de principal, de que es capellán don José Beltrán y Sánchez, debe entenderse desde el día de la muerte de éste y no desde la de don Vicente.
Autos de apelación que presenta Manuel Suárez, procurador del número de la real audiencia, en nombre de don Vicente Peñafiel, presbítero, en la causa seguida con don Pedro Guerrero, quien solicita se le otorgue la posesión y uso de una acequia y del valor de 16 indios del quinto con cuyos derechos le vendió a Peñafiel una cuadra en el barrio que llaman de San Diego, en la ciudad de Quito. Apela contra la sentencia pronunciada por el provisor y vicario general del obispado de Quito a favor de Guerrero.
Autos de apelación que presenta el doctor don José Bustos y Piedrahita, presbítero, en la causa seguida por don Francisco Javier Pasmiño, vecino y mercader de Cuenca, sobre la devolución de ciertas alhajas que le prestó para que las empeñase y pudiese satisfacer con ello una cantidad de pesos a lo que se hallaba obligado. Apela contra la sentencia emitida por el provisor y vicario general del obispado de Quito que lo condena a devolver las alhajas o su valor más las costas que ha ocasionado con este juicio.
Autos seguidos por don Pedro Antonio Fernández de Córdova, dignidad de maestrescuela de la santa iglesia catedral de Cuenca, a fin de que se le entregue el traslado de los autos seguidos contra él por don José Herze, ecónomo de dicha catedral.
Traslado de los autos seguidos por don José Miguel Batallas y Vallejo, pobre de solemnidad, solicitando se le reconozca su filiación natural y que don José Patricio Batallas, cura del pueblo de Puembo, le dé 200 pesos que le donó y le contribuya con los alimentos correspondientes al sustento natural como hijo suyo.
Solicitud que presenta José Francia, a nombre del licenciado don Manuel Díaz de Avecillas, racionero de la santa iglesia de Cuenca, en los autos con el licenciado Antonio Fernández sobre la nulidad de la elección del vicario capitular. Pide que se fije por excomulgado al procurador que sacó estos autos.
Autos de apelación que presenta Bartolomé de Mesa Tupac Yupanqui, sargento mayor de milicias de naturales de la capital de Lima, vecino y comerciante de la misma ciudad, en la causa seguida contra don José Camacho, cura rector de la catedral de Quito, por haberlo insultado de palabra y por escrito gravemente, acusándolo de tramposo, hombre de mala fe y ladrón. Apela del auto definitivo pronunciado por el provisor y vicario general de Quito.
“Autos seguidos en segunda instancia, apelando de la sentencia pronunciada por el Ylustrísimo señor doctor don Andrés Quintian, digníssimo obispo de la santa iglesia de la ciudad de Cuenca, en la causa seguida por los señores doctor don Fernando Veles [cura de la doctrina de Sibambe] y el doctor don Domingo Antonio Delgado y Cortejada [canóngio doctoral de la catedral de Cuenca] contra el doctor don Mariano Raba, sobre haber sindicado al primero de canalla y supuesto que el segundo con el Venerable Dean y Cabildo de aquella santa yglesia le dio al dicho don Fernando la vicaría de Alausi con symonía.”
Autos de apelación que presenta Lorenzo Berrocal, procurador de causas del número de la real audiencia, en nombre de la Reverenda Madre Isabel de Santa Rita, religiosa de coro y velo negro del monasterio de la Concepción de Quito, contra la sentencia del Obispo de dicha diócesis, que le niega licencia para poder disponer libremente de la cantidad de más de 5,500 pesos.
Carta de doña Manuela de Santa Margarita, monja del monasterio de Santa Catalina de Quito, dirigida al Obispo de dicha diócesis, solicitando pasar al monasterio del Carmen de Cuenca en calidad de depositaria, y licencia para poder profesar en él. Expone los sufrimientos que ha tenido que padecer desde los movimientos revolucionarios del año 1809, dado que Cuenca, su patria, permaneció fiel al Rey, y por ello ha sido maltratada.
“Testimonio sacado del expediente original y diligencias practicadas en esta Curia y Juzgado Eclesiástico, que por apelación ocurrió doña María Josefa Paredes de Almendaris [sor Josefa de Santa Inés], ex religiosa del convento de Santa Clara de Quito, sobre anular su profesión de monja y restitución del quinquenio...” Apela contra la sentencia pronunciada por el Obispo de Quito, por la que se le mantiene ligada a los votos, no pudiendo así hacer uso de los bienes que le dejó su padre.
Certificación otorgada por el presbítero Francisco Javier de Garaycoa, cura de la iglesia matriz de la ciudad de Guayaquil, acerca del juicio ordinario seguido por el convento de San Agustin a fin de que se cumpla el testamento de doña Isabel Salavarria y Bernal.
Autos de apelación seguidos por Alonso Gómez de la Montaña, en nombre de Juan de Salinas, contra los autos proveídos por el vicario de la ciudad de Huánuco, quien manda hacer embargo y depósito de los bienes del apelante, en la causa sobre los pesos que pide y dice pertenecer a la cofradía de la Caridad y de la Piedad de dicha ciudad.
Autos de apelación seguidos por Pedro de Espinar, vecino de la ciudad de Huánuco, contra unos autos proveídos por el licenciado Bartolomé Garcés de la Serna, vicario de dicha ciudad, por los cuales le ha excomulgado aduciendo no haber impuesto una capellanía en ejecución de lo dispuesto por el licenciado Gutierre de Castro, de quien fue albacea y tenedor de bienes.
Autos de apelación seguidos por el licenciado Juan Arévalo Cedeño, cura beneficiado de la ciudad de Ica, contra los autos proveídos y proceso formado contra él y excomuniones puestas por el licenciado Diego Fernández de San Agustín, vicario en la dicha ciudad, por haberle desobedecido y no haberle remitido un libro de bautismos a su casa.
Segunda parte de los autos de apelación seguidos por el licenciado Juan Arévalo Cedeño, cura beneficiado de la ciudad de Ica, contra los autos proveídos y proceso formado contra èl por el licenciado Diego Fernández de San Agustín, vicario de dicha ciudad, por no haberle remitido un libro de bautismo de su parroquia a su casa.
Autos de apelación seguidos por Miguel de Medina, en nombre del licenciado Bartolomé de Herrera y Ostia, presbítero, vecino del puerto de Pisco, contra un auto proveído por el vicario de dicho puerto en que le ordena desocupar unas casas de don Alonso de Lugares y le impone una pena de cincuenta pesos de a ocho reales.
Autos de apelación que sigue doña Juana Gutiérrez de Paredes contra la sentencia pronunciada por el provisor y vicario general del arzobispado de La Plata declarando nulo el matrimonio contraído por Pedro de la Torre con doña Inés de Sayas.
Autos de apelación seguidos por Miguel de Medina, en nombre de Antonio Martínez, vecino del pueblo de Mito, en el valle de Jauja, contra lo hecho y autuado por el licenciado don Diego Barreto, visitador de la idolatría, y en particular de la excomunión y la censura en que le tiene declarado, y del auto que proveyó para ello por decir que no había querido consentir en su jurisdicción sobre el conocimiento de la capellanía y patronazgo que mandó fundar don Antonio Paytanguala, indio natural del pueblo de la Concepción de dicho valle. Incluye la demanda de engaño de la capellanía y buena memoria de don Antonio Paitanguala, cacique principal que fue del repartimiento de los Luringuancas, fundada en la iglesia de la Concepción, contra los bienes de doña Paula Carrillo, difunta, y Antonio Martínez, su albacea y síndico general de los religiosos de San Francisco de la provincia de Jauja. También se adjunta parte del testamento de don Antonio Paytanguala, en la que se encuentra la fundación de la referida capellanía.
Autos de apelación que interpone Salvador Apelo, en nombre del licenciado don Pedro de Vega Alderete, presbítero, vecino de la ciudad de Huánuco, contra el auto proveído por el licenciado Salvador Sánchez de la Parra, cura y vicario de dicha ciudad, en que declaró a su parte por incurso en las penas pecuniarias de censuras que supone haberle impuesto el licenciado don Francisco Gutiérrez de Guevara, visitador que fue del arzobispado.
Autos de apelación interpuestos por Miguel de Medina, en nombre de Melchor de Meneses, vecino del valle de Nazca, contra un auto proveído por el vicario y juez eclesiástico de dicho valle, en que le mandó salir desterrado a la ciudad de Ica para hacer vida maridable con su mujer, no pudiendo obedecer por tener arrendada una viña; solicita a su vez que su mujer viaje a Nazca.
Autos de apelación seguidos por Lucas de Alagueros, en nombre del capitán don Gaspar de Rivera, vecino y alcalde provincial de la Santa Hermandad de la villa de San Clemente de Mancera, en el puerto de Pisco, a fin de que se le entreguen 16 peruleras de aguardiente que se le embargaron por bienes de don Lorenzo Valentín de Zárate, por el racionero don Agustín de Sifuentes Guerrero, como juez de comisión para las cobranzas de las cantidades de diezmos que se están debiendo a la Santa Iglesia en el partido de Pisco.
Autos de apelación que sigue Lorenzo Cáceres de la Vega, marido y conjunta persona de doña Juana de Alvarado y Valverde, vecino del pueblo de San Sebastián de Huaraz, provincia de Huaylas, contra el agravio que le ha hecho a su mujer el licenciado Juan de Castromonte, cura y vicario de dicho pueblo, permitiendo que otras mujeres adineradas y amigas de él ocupen todo el ámbito de la capilla mayor del arco toral para adentro, impidiendo que otra persona pase a los asientos de arriba; además de multar a su esposa y excomulgarla por ruidosa y escandalosa.
Autos de apelación interpuestos por el capitán Pedro del Castillo, vecino del pueblo de San Luis de Huari, provincia de Conchucos, contra los autos proveídos por el licenciado don Cristóbal de la Torre y Céspedes, cura de Piscobamba, en que hizo embargo de dos manadas de ovejas con 1430 cabezas y 40 vacas y en otros bienes, todo lo cual se remató públicamente junto con la estancia de San Nicolás, diciendo pertenecer a los bienes de don José Melgarejo, quien era deudor a la mesa capitular por un partido de diezmos que tuvo a su cargo.
Autos seguidos por el promotor fiscal del arzobispado de Lima, presbítero, Francisco Pacho de Herrera, contra Baltazar de Alcocer e Isabel de la Cruz, quienes se encuentran amancebados por tiempo de diez años.
Autos seguidos por Francisco de los Ríos, presbítero, promotor fiscal del arzobispado de Lima, contra Juan Álvarez, mulato, residente en Chincha, por estar amancebado con una morena libre casada, de quien no se expresó su nombre.
Autos seguidos por Fernando Manrique, clérigo diácono, promotor fiscal de la visita general, contra Gonzalo Hernández, tejedor de telas, y Ana, mulata esclava, por estar amancebados desde hace muchos años.Incluye sentencia.
Autos seguidos por Francisco de los Ríos, presbítero, promotor fiscal del arzobispado de Lima, contra Antonio Nieto de la Vega y Lucrecia de Marmolejo, por estar amancebados.
Autos seguidos por Martín Núñez Vela, juez y vicario del valle de Jauja, contra Tomás Corzo, residente en Jauja, por estar amancebado con varias mujeres, una en el pueblo de Mito, otra en el de Apata y la tercera en el de Sincos.Incluye sentencia.
Autos seguidos por Francisco de los Ríos, presbítero, fiscal del arzobispado de Lima, contra Gonzalo Suárez, residente en Lima, y Juana india, por estar amancebados.Incluye sentencia.
Autos seguidos por Francisco Hermoso, promotor fiscal del arzobispado de Lima, contra Pedro de Godoy, espadero, por estar amancebado por más de diez años con una mujer casada con la que tiene un hijo.
Autos seguidos por Antonio de Castro, alguacil del juzgado eclesiástico del arzobispado de Lima, contra Tomás Pérez de Arratia, natural de Camaná, labrador en una chacra que tiene arrendada en el camino del Callao, y Francisca de Rondón, por estar públicamente amancebados por el tiempo de cinco meses.
Autos seguidos por Baltasar de Mota, fiscal eclesiástico del arzobispado de Lima, quien denuncia civil y criminalmente a Juan de Hinostroza “el mozo” por estar amancebado con Angelina, “en hábito de india”, quien está casada.
Fragmento de los autos seguidos por el doctor Feliciano de Vega, provisor y vicario general del arzobispado de Lima, contra Sebastián Susarte, sargento, y Mariana de Vicuña, mulata, por estar amancebados.
Autos seguidos por Francisco de los Ríos, promotor fiscal del arzobispado, contra Diego Gil, tornero, residente en Lima, por estar amancebado con una mujer casada y estar casado en Arequipa.Incluye sentencia.
Autos seguidos por Francisco de los Ríos, promotor fiscal del arzobispado de Lima, contra Antonio del Saz, residente en Lima, y Petrona, mulata esclava de Francisco de Soria, por estar amancebados por tiempo de más de un año.
Autos seguidos por Antonio de Castro, alguacil del juzgado eclesiástico del arzobispado de Lima, contra Pedro González, alguacil residente en el pueblo de Cañete, por estar amancebado con una mujer casada, de quien no se expresó su nombre. Incluye sentencia.
Autos seguidos por Francisco de los Ríos, promotor fiscal del arzobispado de Lima, contra Francisco de Castañeda, oficial de herrero, por estar amancebado con una india casada, que se vino de Saña a esta ciudad, huyendo de su marido.Incluye sentencia.
Autos seguidos por Antonio de Castro, fiscal del arzobispado de Lima, contra Bartolomé Vergara, por inquietar mujeres casadas y doncellas. Apela contra la sentencia de destierro.
Autos seguidos por Francisco de los Ríos, promotor fiscal del arzobispado de Lima, contra Jerónimo de Ayala, mulato herrador, quien no hace vida maridable con su legítima mujer por estar amancebado con Luisa Pérez, mulata.Incluye sentencia.
Autos seguidos por Francisco de los Ríos, promotor fiscal del arzobispado de Lima, contra Alonso Manuel, chacarero que vive en el valle de la Magdalena, en la chacra de Diego Navarro, por estar amancebado con una mujer casada, de quien no se expresó su nombre y con la que está viviendo, habiendo ella abandonado a su legítimo marido.
Autos seguidos por Antonio de Santisteban, fiscal de la visita y juzgado eclesiástico, contra Nicolás Flores, por amancebamiento con una mujer casada e incesto con la tía de ésta. Incluye autos de 1613, seguidos por Miguel Cabrera, promotor fiscal del juzgado eclesiástico de la villa de Cañete, porque el susodicho estaba amancebado con una mulata llamada Juana, habiendo estado antes amancebado con Elena, negra, hermana de madre de la mulata. Incluye sentencia.
Autos seguidos por Antonio González Pantoja, promotor fiscal de la visita eclesiástica, contra Juan Cabello, mestizo residente en el pueblo de Quipran, y Juana Moroy, india soltera del mismo pueblo, por estar amancebados.
Autos seguidos por Antonio González Pantoja, promotor fiscal de la visita eclesiástica, contra Diego Hernández, mestizo, soltero, residente en el asiento del ingenio de Asa, por estar amancebado con María Tullina, india soltera del dicho pueblo de Asa, con la que tiene dos hijos.
Autos seguidos por Francisco Martínez de Gamarra, fiscal de la visita y juzgado eclesiástico, contra Cristóbal Sánchez, mestizo residente en el pueblo de Huaripampa y casado en Huancavelica, por estar amancebado con una india llamada María Chuquivato, natural de Huaripampa
Autos seguidos por Francisco Martínez Gamarra, fiscal de la visita y juzgado eclesiástico, contra Miguel de Santos, hombre casado y residente en el pueblo de San Jerónimo de Tuna, por estar amancebado con Gregoria, mestiza en hábito de india, natural del dicho pueblo. Incluye sentencia.
Autos seguidos por Francisco Martínez Gamarra, fiscal de la visita y juzgado eclesiástico, contra Francisco de Palancho, mestizo, y María Carua Pachua, india natural del pueblo de Orcotuna, por estar amancebados ha más de cuatro años. Incluye sentencia.
Autos seguidos por Gregorio Muñoz, fiscal de la visita y juzgado eclesiástico, contra Pedro Vásquez, residente en el pueblo de Chongos, por estar amancebado con una india llamada Francisca Pacoacha desde hace un año. Incluye sentencia.
Autos seguidos por Antonio González Pantoja, promotor fiscal de la visita eclesiástica, contra Fernando de Cuevas, por estar amancebado con María Magdalena, viuda.